La historia de Xialma · Ribeira Sacra del Miño
Hay lugares que no se visitan. Se quedan dentro.
Xialma nace de la necesidad de guardar un paisaje, una memoria y una manera de mirar el mundo.
Xialma nació mucho antes de existir una botella.
Nació al volver a la tierra, al detener el paso y comprender que aquel paisaje sobre el Miño no era solo un escenario. Era memoria, familia, oficio y una forma de estar en el mundo. El vino llegó después, como una manera de preservar todo eso y compartirlo.
01 · La mirada
Una mirada profesional detrás de Xialma.
Detrás de Xialma estoy yo, **Xaime Cortizo**, fotógrafo y comunicador visual desde hace más de quince años.
La fotografía me enseñó a esperar la luz, a observar los detalles, a leer los silencios de un lugar y a reconocer lo esencial entre todo lo demás. Me enseñó, sobre todo, a mirar con tiempo.
Cuando llegué a la viña descubrí algo profundamente familiar.
También aquí hay que observar. Esperar. Escuchar. Entender cuándo intervenir y cuándo dejar que sea la naturaleza la que marque el ritmo.
Poco a poco, fotografía y viticultura dejaron de parecerme dos mundos distintos. En ambos encontraba la misma búsqueda: **interpretar un territorio sin quitarle su verdad**.
Xialma nace precisamente de esa unión. No es solo un proyecto de vino, sino un proyecto vital: una forma de juntar paisaje, memoria, familia, fotografía y territorio en algo que pueda compartirse.
Cada botella es, en cierto modo, otra manera de fotografiar la Ribeira Sacra.
No con luz y cámara, sino con tiempo, tierra y vino.
> **«La fotografía captura la luz del instante, el vino la del año entero».**
> — Xaime Cortizo, fotógrafo y viticultor · *La Voz de Galicia*
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Durante más de quince años la fotografía me enseñó a esperar la luz, observar los detalles y reconocer lo esencial entre todo lo demás. Con la viña descubrí algo muy parecido: también aquí hay que mirar, esperar y entender cuándo intervenir y cuándo dejar que hable la naturaleza. Poco a poco, fotografía y viticultura dejaron de parecer dos mundos distintos. En ambos buscaba lo mismo: interpretar un territorio sin quitarle su verdad.
Fotógrafo · Comunicación visual
+15 años de trayectoria profesionalCultura · Turismo · Gastronomía · Empresa · Retrato · Territorio · Vino
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«La fotografía captura la luz del instante, el vino la del año entero»
Xaime Cortizo · fotógrafo y viticultor · La Voz de Galicia · 22 de febrero de 2026
Leer la entrevista en La Voz de Galicia02 · El nombre
Un nombre donde cabe una familia.
Xialma es un nombre que nace cerca, casi en voz baja. En él hay una presencia personal, una memoria compartida y el eco de quienes forman parte de esta historia. Pero, sobre todo, hay una palabra que lo sostiene todo: **alma**. El alma de la tierra, de la familia, del paisaje y del tiempo. Porque Xialma no quiere ser solo un nombre sobre una etiqueta. Quiere guardar aquello que no siempre se ve: las raíces, los afectos, los silencios, los lugares a los que siempre regresamos y todo lo que permanece cuando los años pasan. Un nombre para hablar de lo que queda. De lo que nos pertenece. De lo que llevamos dentro.
Paisaxe en botella.
03 · El territorio
Dos viñas. Un mismo río.


Xialma nace alrededor de dos pequeñas viñas singulares, separadas por unos diez kilómetros siguiendo el curso del Miño. Dos parcelas a escala humana, una en cada orilla del río, pertenecientes a dos territorios distintos de la Ribeira Sacra: Ribeiras do Miño y Chantada. Entre ellas, el río dibuja el hilo invisible que sostiene toda la historia. Diez kilómetros de agua, bancales, piedra, bosque y luz cambiante, donde cada curva transforma el paisaje y cada viña expresa su propio carácter.
No son dos lugares aislados, sino dos miradas sobre un mismo territorio. El Miño las separa y, al mismo tiempo, las une; recorre la distancia entre ambas llevando consigo clima, memoria y paisaje. Xialma nace precisamente de ese diálogo: de la singularidad de cada viña y de la relación que existe entre ellas. No buscamos uniformar el territorio. Buscamos escucharlo, interpretarlo y guardar algo de su alma en cada botella.
04 · El vino
Hacer vino sin borrar el lugar del que procede.
La filosofía de Xialma parte de una idea sencilla: intervenir lo necesario y escuchar mucho. La fermentación espontánea, el trabajo pausado en bodega y el paso por roble francés buscan acompañar al vino sin esconder aquello que llega de la viña.
El resultado busca frescura, elegancia y profundidad. Un tinto que a veces definimos como “un tinto con alma de blanco”, porque la finura y la energía importan más que la potencia.
- Origen
- Ribeira Sacra del Miño
- Elaboración
- Fermentación espontánea
- Crianza
- Roble francés
- Escala
- Edición limitada
05 · La primera añada
1.560 botellas y un salto al vacío.
Cuando las primeras botellas estuvieron terminadas y numeradas una a una, Xialma dejó de ser una idea. Cada botella llevaba meses de trabajo, decisiones, dudas, vendimias, fotografías y tardes mirando hacia el Miño. Llevaba una parte de esta historia.
06 · Un primer reconocimiento
Medalla de Oro · Guía Paadín 2026.
El premio a la primera añada fue importante, pero todavía más lo que representaba: la confirmación de que una historia profundamente personal podía emocionar también a personas que nunca habían estado en nuestras viñas. Que aquel paisaje que habíamos intentado guardar en una botella podía ser comprendido desde el otro lado de una copa.
07 · Lo que viene
Esta historia acaba de empezar.
Cada vendimia permite comprender un poco mejor las viñas. Seguimos recuperando, plantando, observando y aprendiendo. Y seguimos imaginando maneras de compartir Xialma alrededor de una mesa, en una cata o caminando entre las viñas mientras el Miño aparece y desaparece entre la vegetación.
Porque Xialma quiere ser vino, pero también experiencia. Un punto de encuentro entre vino, fotografía, arte, gastronomía, paisaje y personas.
Quizá hoy el verdadero lujo sea saber de dónde vienen las cosas, conocer quién está detrás y tener tiempo para disfrutarlas.